Cultivá tu marihuana, no compres 🧑‍🌾

Si, lo sé. Es fácil decirlo pero hacerlo, en un contexto de estigmatización permanente y de persecución a cultivadores y usuarios, es un desafío. Lejos de querer presionar, lo que buscamos es proponer un nuevo paradigma, en el que la apropiación del cannabis lo aleje cada vez más de la palabra “narcotráfico” para ocupar el lugar que cada uno le desee dar.

Para que puedas iniciarte en el autocultivo, te explicamos cuales son las seis fases que atravesará tu planta.

Fase 1: Germinación

Semilla de cannabis germinando.

Durante este período tu planta se encuentra en un estado latente y necesita agua para comenzar a desarrollarse. La germinación puede tardar de 24hs a 7 días.

Una vez veas que la semilla se ha resquebrajado, sabrás que la planta está lista para empezar a crecer. Mientras la raíz se hunda en la tierra, crecerá hacia el cielo.

Al principio, cuando la planta empiece a salir de su cascarón de protección, del tallo le brotarán dos hojas redondas, los cotiledones. Estas hojitas son las que permiten que la planta absorba la luz, y se mantenga sana y segura.

Una vez se empiecen a formar las raíces, en poco tiempo notarás como se van formando las hojas tipo abanico. En este momento, podrás declarar oficialmente que tu planta ya está en la siguiente fase: plántula.

Consejo: La semilla que buscás está seca y dura, con un calor marrón a oscuro. No querés una blandita de color blanco o verde.

Fase 2: Plántula

Plántula de cannabis.

Durante esta fase tu planta desarrollará las típicas hojas del cannabis. En un inicio, las hojas solo tendrán un foliolo estriado. Normalmente una planta madura tendrá entre 5-7 foliolos por hoja. Pero algunas plantas pueden llegar a producir más.

Una plántula saludable será bajita y densa, con las hojas de un color verde brillante. Si la planta se estira demasiado, esto podría indicar que hay algún problema.

Consejo: En esta fase pueden aparecer moho y enfermedades. Así que asegúrate de proporcionar un ambiente limpio, y presta atención al exceso de humedad.

Fase 3: Vegetación

Planta de cannabis en etapa vegetativa.

Esta es la fase en que se produce un mayor crecimiento. A estas alturas, de ser el caso, tu planta se habrá mudado a una maceta más grande para tener el espacio suficiente para su rápido crecimiento.

A medida que tu planta crezca, también deberás aumentar la cantidad de agua de riego. En su infancia, tu planta necesita que la riegues cerca del tallo. Pero a medida que crezca y las raíces empiecen a extenderse hacia fuera, deberías regar lejos del tallo, para que absorban más agua por la punta de las raíces.

A las plantas en fase vegetativa les encantan los nutrientes de una tierra sana. Así que fertilizalas  correctamente, con niveles elevados de nitrógeno.

Cuando la planta se acerca a la fase de floración, podrás determinar si es macho o hembra mirando la preflor que se encuentra en los nodos. Con las pre-flores hembras, verás dos pistilos, tipo pelitos. En cambio, los machos forman pequeñas bolitas o saquitos que contienen polen.

A la izquierda la preflor macho y a la derecha la preflor hembra.

Consejo: Es el momento adecuado para realizar podas, recomiendo la apical. Es importante separar los machos de las hembras, para que no se polinicen. A menos que quieras producir semillas.

Fase 4: Flora

Cogollos (flor hembre) de cannabis.

Cuando la planta recibe menos de 12 horas del luz diarias florecerá naturalmente, ya sea porque los días empiezan a acortarse o se reduce el ciclo de luces en el cultivo interior. Pronto, sus cogollos dulces y resinosos te honrarán con su presencia.

Llegados a este punto, es importante saber que no se deben podar las plantas y es necesario alimentarlas con un fertilizante especial para floración.

Consejo: Proporciona a tus plantas algún tipo de apoyo o estructura para sostener los cogollos que tanto les ha costado formar. Intenta que no se mojen las flores para evitar la aparición de hongos.

Fase 5: La cosecha

Cosecha de cannabis de forma manual.

Antes que nada, si cultivas en maceta, tenés que realizar un lavado de raices para barrer los nutrientes que hay en el sustrato. De esta manera la planta va a comenzar a consumir las reservas que tiene guardadas. Es recomendable realizarlo 10 o 15 días antes de la cosecha.

En caso de no realizar el lavado, los nutrientes se convertirán en residuos que afectarán los cogollos generando sabores poco agradables y una mala combustión que podrás ver caracteriza por una ceniza oscura en tu porro.

Ahora si. El momento de cosechar llega cuando de las plantas de marihuana ya no brotan nuevas flores y cesa la producción de resina.

Los cogollos están más o menos formados desde varias semanas antes del momento óptimo de cosecha, pero la mayor producción de resina y cannabinoides no sucede hasta el último momento.

Las dos o tres últimas semanas antes de cortar son las más importantes para que se alcance el máximo nivel de THC y la mayor producción. Si se cosechan antes de tiempo los cogollos son menos psicoactivos y aromáticos.

Durante la mayor parte de ese periodo el cannabis fabrica muchas flores pero no tanta resina. Es durante las últimas semanas de la floración cuando los tricomas o glándulas de resina engordan a mayor velocidad.

Tricomas de un cogollo maduro apto para cosechar.

Consejo: Cortar cuando al observar los tricomas (con aumento) vemos que han llegado al punto óptimo de maduración. Es cuando ya tienen totalmente la forma de seta y, al menos la mitad, tienen un color lechoso.

Fase 6: Secado y curado

Cogollos de cannabis curados en frascos de vidrio.

Los cannabionides presentes en la resina de tus cogollos no se vuelven psicoactivos hasta que la hierba se seca. Durante el proceso de secado, que suele tardar entre una y cuatro semanas, la cosecha pierde alrededor del 75 por ciento de su peso.

El lugar ideal para secar el cannabis es un lugar con poca humedad y ventiladopara que los cogollos se sequen, pero fresco y oscuro, ya que la luz y el calor dañan los cannabinoides.

Mientras la marihuana conserva algo de humedad se van produciendo ciertas reacciones químicas en el interior de los tejidos que degradan la clorofila que es la principal responsable del humo irritante.

El secado y el curado se deben entender como dos procesos que se solapan y ocurren de forma paralela. La descomposición de la clorofila empieza desde el momento en que se corta la planta y se prolonga hasta que se consume el cogollo. Por tanto el curado comienza a la vez que el secado y dura hasta el momento del consumo.

Cuando tus plantas de marihuana están bastante secas pero aún mantienen algo de humedad en el centro de los cogollos, tenés que reducir el ritmo de secado elevando la humedad. Para eso, guardalos en un recipiente hermético que se deberá abrir cada día para dejar escapar un poco de la humedad restante.

Un buen secado y curado lleva no menos de seis semanas y se puede alargar bastante si el cultivador busca obtener el mejor producto posible.

Consejo: Si querés que tus cogollos queden bonitos, es recomendable que cuelgues las plantas para evitar que se aplasten por su propio peso si los dejás apoyados en una malla.

Guarda tus flores en recipientes herméticos y en la heladera, se mantiene la buena calidad por dos o tres años. Puede que pierdan un poco de potencia, pero mejoran mucho en sabor y aroma.

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