En busca del fenotipo perdido: ¿aún existen variedades de cannabis puras?

Para comenzar a dar respuesta esta pregunta es importante definir de qué hablamos cuando decimos variedades puras de cannabis. Básicamente, nos referimos a las cepas de marihuana que no han sido contaminadas con genes de otra variedad.

Otra manera de definir este tipo de cepas originales es “landrace”. Estamos hablando de aquellas especies han evolucionado en su entorno autóctono durante siglos y que, actualmente, se pueden encontrar en las regiones montañosas del Kush en Afganistán o los trópicos de Tailandia y Hawaii, por ejemplo.

Se cree que las variedades puras tienen sus orígenes en el Hindu Kush y Pakistán. Luego se extenderían por Asia, África, Jamaica, Sudamérica y Rusia donde, al adaptarse al nuevo contexto ambiental, evolucionarían y se constituirían en nuevas cepas consideradas «heirloom», por ser la descendencia de alguna landrace.

Landrace, la piedra angular de las cepas de cannabis modernas

Para entender el origen de las variedades de marihuana modernas podemos equiparar el proceso de cruces de plantas con la combinación de genes en los humanos. Las nuevas cepas nacen del cruce de una planta de cannabis masculina y otra femenina. Al igual que nuestros abuelos nos heredaron sus genes, las variedades puras son el punto de partida de los árboles genealógicos de la marihuana.

Las variedades «landrace» constituyen el punto de partida híbridas famosas como Afghani, Hindu Kush, Durban Poison o Red Congolese.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *